¿Qué debe saber sobre las renovaciones automáticas del contrato de trabajo?

¿Qué debe saber sobre las renovaciones automáticas del contrato de trabajo?


La renovación del contrato de trabajo sigue generando dudas frecuentes, tanto entre las personas trabajadoras como entre las empresas.

Para muchas personas, no está claro cuándo se produce, cómo funciona, cuáles son los plazos legales o qué cambia si ninguna de las partes comunica su intención de poner fin a la relación laboral.

Entender este mecanismo es esencial para evitar sorpresas, garantizar seguridad jurídica y asegurarse de que se cumplen derechos y obligaciones.

En este artículo aclaramos los principales aspectos que debe conocer para que sepa exactamente qué esperar en el momento de la prórroga del contrato de trabajo.



¿Cómo funciona la renovación automática en un contrato de trabajo temporal?


La renovación automática está prevista en el artículo 149.º del Código del Trabajo (Ley n.º 7/2009) y se aplica exclusivamente a los contrato de trabajo temporal.

En la práctica, significa que el contrato se prorroga por el mismo período que el contrato inicial si:

  • ninguna de las partes comunica por escrito la intención de no renovar (por ejemplo, mediante una carta de no renovación de contrato por parte del trabajador);
  • la comunicación no se realiza dentro del plazo legal aplicable..


Exemplo simple:
Si el contrato inicial tiene una duración de 6 meses y ninguna de las partes envía una carta de no renovación de contrato por parte del trabajador (o equivalente por parte de la empresa) dentro del plazo, el contrato se renueva automáticamente por otros 6 meses.

Este mecanismo garantiza continuidad y evita interrupciones inesperadas en la relación laboral. Sin embargo, también puede generar situaciones no deseadas, tanto para la empresa como para la persona trabajadora, si no se respetan los plazos legales.


En Portugal existen varias modalidades de contrato de trabajo.

A continuación reunimos los tres tipos más comunes, explicados de forma sencilla y directa para que pueda entender claramente qué distingue cada uno:

Este tipo de contrato tiene fecha de inicio y fecha de final definidas y se utiliza para responder a necesidades específicas y temporales de la empresa (por ejemplo, refuerzo estacional, sustituciones, etc.).

Es el tipo de contrato más habitual en empresas de trabajo temporal, como Timing.

El contrato de trabajo indefinido es conocido como contrato “fijo” o por tiempo indeterminado y no tiene una fecha de finalización definida. Solo termina por voluntad de las partes (siguiendo las reglas legales) o por causa justificada.



En los contrato de trabajo temporal, la renovación automática ocurre cuando se cumplen dos condiciones esenciales:

  • No existe un acuerdo previo por escrito entre las partes que excluya la renovación;
  • Ni la persona trabajadora ni la empresa comunican su intención de no renovar el contrato dentro del plazo legal establecido (por ejemplo, mediante una carta de no renovación de contrato por parte del trabajador).

Para evitar renovaciones indeseadas o la conversión del contrato en un contrato de trabajo indefinido, es esencial:

  • conocer los plazos de preaviso;
  • formalizar todas las comunicaciones por escrito;
  • mantener un registro actualizado de las fechas de inicio y fin del contrato.

Una gestión rigurosa de estos plazos aporta seguridad jurídica tanto a la persona trabajadora como a la entidad empleadora.



Los contrato de trabajo temporal se utilizan principalmente para responder a necesidades temporales de las empresas, como sustituciones, picos de trabajo estacional o proyectos de duración limitada.

Para garantizar que estos contratos no se convierten en permanentes sin justificación, el Código del Trabajo establece límites estrictos respecto a la duración total y al número de renovaciones automaticas permitidas.

A continuación presentamos los principales límites definidos por la ley, que debe tener en cuenta:

El contrato de trabajo temporal puede tener, en total, una duración máxima de dos años, incluyendo todas las renovaciones automaticas.

Si se supera este límite, el contrato se convierte automáticamente en un contrato de trabajo indefinido.

La ley permite que un contrato de trabajo temporal sea renovado hasta tres veces.

Además, el Código del Trabajo establece que la duración total de todas las renovaciones no puede superar la duración del contrato inicial, incluso en casos de contrato temporal renovación automática.


Ejemplo práctico:
Si el contrato inicial tiene 6 meses, el total de las renovaciones no puede superar otros 6 meses, ya sea en una única prórroga o en varias renovaciones más cortas.


Nota importante: Esta regla se aplica a la mayoría de los contrato de trabajo temporal. Existen situaciones especiales (por ejemplo, contratos de muy corta duración, actividades estacionales o justificaciones específicas) que siguen normas propias, pero no modifican el límite general de 2 años y 3 renovaciones automaticas previsto en la ley.



Tanto la persona trabajadora como la empresa pueden decidir no renovar un contrato de trabajo temporal antes de que se produzca la prórroga del contrato de trabajo de forma automática.

Esa decisión debe comunicarse siempre por escrito (carta certificada) y dentro del plazo legal de preaviso:

Si la persona trabajadora no desea renovar el contrato, debe comunicar esa intención hasta 8 días antes de la finalización del contrato, preferiblemente mediante una carta de no renovación de contrato por parte del trabajador.

No es obligatorio presentar un motivo. Lo importante es cumplir el plazo de preaviso para no perder derechos, como el pago proporcional de vacaciones o pagas extra.

La entidad empleadora debe comunicar la no renovación por escrito y con al menos 15 días de antelación.

La comunicación debe incluir:

  • indicación de que se trata de una no renovación;
  • la fecha prevista para la finalización del contrato;
  • la identificación de la entidad empleadora;
  • fecha y firma.



¿Qué ocurre si no hay comunicación?


Cuando ninguna de las partes comunica, dentro del plazo legal, su intención de no renovar el contrato, este se renueva automáticamente, manteniendo todas las condiciones previamente establecidas.

Si, con las renovaciones automaticas, el contrato supera el límite máximo de dos años o excede el número máximo de tres renovaciones, se convierte automáticamente en un contrato de trabajo indefinido, aunque esa no fuera la intención de la persona trabajadora o de la empresa.


Para la empresa:

La prórroga del contrato de trabajo de forma automática puede dar lugar a una relación laboral más estable y a mayores responsabilidades.

Si la empresa desea finalizar el contrato más adelante, podría tener que asumir costes adicionales, como indemnizaciones, y existe también el riesgo de que el contrato se convierta en un contrato de trabajo indefinido si supera los límites legales.


Para la persona trabajadora:

La renovaciones automaticas garantizan continuidad, mayor seguridad y estabilidad laboral.

Si el contrato supera los límites de duración o de número de renovaciones, la persona trabajadora puede adquirir el estatuto de contrato indefinido, beneficiándose de derechos reforzados y de una mayor protección laboral.

Algunas situaciones habituales aumentan el riesgo de que un contrato se convierta automáticamente en un contrato de trabajo indefinido.

Entre las más frecuentes se encuentran:

  • no comunicar la intención de no renovar dentro del plazo legal;
  • superar el número máximo de renovaciones automaticas permitidas;
  • mantener a la persona trabajadora en funciones después de la fecha final sin un nuevo contrato formalizado;
  • utilizar contratos temporales para funciones que, en la práctica, son permanentes y sin una justificación legal adecuada.



Buenas prácticas para gestionar las renovaciones de contrato de forma segura


Para garantizar una gestión clara y legalmente correcta de las prórroga del contrato de trabajo, es importante adoptar prácticas que reduzcan el riesgo de errores y aporten mayor seguridad tanto a las empresas como a las personas trabajadoras.

Estas recomendaciones sirven como guía para una gestión contractual más segura y eficaz:

Es fundamental disponer de un sistema que identifique las fechas de inicio y finalización de cada contrato. Este seguimiento permite actuar con antelación y evitar renovaciones automaticas no planificadas.

La intención de no renovar debe comunicarse siempre por escrito, preferiblemente mediante carta certificada o correo electrónico con comprobante de envío. Esto reduce ambigüedades y protege a ambas partes.

Recurrir a modelos estándar, como una carta de no renovación, ayuda a garantizar que todos los elementos obligatorios están presentes, incluyendo la fecha de finalización, la identificación de las partes y la firma.

Siempre que existan dudas sobre procedimientos, plazos o el marco legal aplicable, es recomendable buscar orientación jurídica o apoyo de profesionales especializados en gestión de recursos humanos.

Timing cuenta con equipos especializados que apoyan a las empresas en todas las fases de la gestión contractual, desde contratos a término hasta trabajo temporal, asegurando el cumplimiento legal, procesos transparentes y mayor seguridad para personas trabajadoras y empleadores.



¿Te ayudó este tema?

La prórroga del contrato de trabajo a través de renovaciones automaticas es un mecanismo sencillo, pero que exige atención a los plazos y a las normas legales.

Si es empleador, mantenga procesos claros y todas las comunicaciones debidamente documentadas.

Si es trabajador, infórmese sobre sus derechos y asegúrese de conservar siempre los registros por escrito.

En Timing apoyamos diariamente a empresas y profesionales en la gestión contractual, garantizando relaciones laborales transparentes, legales y seguras.

Descubra cómo Timing puede ayudarle.

Atrás